Sandra Milena, con su padre Virgilio Pallares y la auxiliar encargada de su cuidado.
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Hansel Vásquez

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Denuncia penal contra Coomeva y Bonnadona por desatención médica

También contra 24 médicos por presuntas omisiones que pusieron al borde de la muerte a la joven Sandra Milena Pallares.

Denuncia penal contra Coomeva S.A. E.P.S. y la Clínica Bonnadona Prevenir S.A.S., fue interpuesta por Virgilio Pallares Santiago por las lesiones causadas a su hija Sandra Milena Pallares Bareño como consecuencia de presuntas omisiones en la atención médica que le la pusieron al borde de la muerte y le ocasionaron daños irreversibles.

La denuncia también cobija a 15 médicos de Coomeva y 9 de la Clínica Bonnadona. Paralelamente fue interpuesta otra acción de carácter civil.

En concreto, la denuncia fue presentada por la presunta comisión de los delitos de lesiones personales, incapacidad para trabajar o enfermedad, perturbación funcional y psíquica, “violando el bien jurídico de la vida y la integridad personal”.

Sostiene que los delitos fueron presuntamente cometidos por las personas jurídicas y naturales que tuvieron el deber de impedir un resultado perteneciente a una descripción típica y no lo llevaron a cabo, estando en posibilidad de hacerlo.

Asegura que tenían la posición de garantes cuando omitieron impropiamente ordenarle a Sandra Milena Pallares Bareño exámenes adicionales como TAC y Resonancia Magnética, entre otros.

“Con estos exámenes ordenados oportunamente se hubiera detectado tempranamente la enfermedad de Sandra, se hubiere tratado a tiempo, con lo que se hubiesen evitado todos los traumas, sufrimientos y perjuicios que se le presentaron y que se le presentan al día de hoy, los cuales no le permitirán llevar una vida normal en el futuro, habida cuenta que el daño que se le causó es irreversible y que si bien logró escapar de la inminente muerte, nunca más su vida podrá ser la de antes”, precisó el denunciante.

El caso de Sandra Milena se remonta al 26 de mayo de 2005 cuando se presentó a consulta en Coomeva con mareos y desvanecimientos acompañados de vómitos.

En ese entonces, el médico que la atendió le diagnosticó “mareo y desvanecimiento, orzuelo y otras inflamaciones profundas del párpado, otitis media no supurativa, sin entras especificaciones”.

Según su padre, en esta primera visita médica no se solicitó ningún examen ni estudio neurológico alguno que se necesita. “Es decir, la conducta del médico fue omisiva por no ordenar exámenes específicos”, recalcó.

Idéntica situación sucedió que las 31 consultas siguientes: otra en 2005, 3 en 2006, 6 en 2008, 3 en 2009, 3 en 2010, 4 en 2011, 4 en 2012, 4 en 2014 y 3 hasta el 10 de febrero de 2015.

En la siguiente consulta, el 24 de febrero de 2015, ingresó con dolor en las manos, Cefalea (dolor de cabeza intenso y persistente que va acompañado de sensación de pesadez), Parestesia en miembros superiores (sensación o conjunto de sensaciones anormales de cosquilleo, calor o frío que experimentan en la piel ciertos enfermos del sistema nervioso o circulatorio), Cervicalgia (dolor localizado en la región cervical de la columna vertebral), Disnea (ahogo o dificultad en la respiración) y mareos. El diagnóstico del médico fue: Cervicalgia.

Sin embargo, “ante la desesperada solicitud y obligado por la paciente y más por complacerla ordenó la valoración por Neurocirugía”.

Luego, el 5 de marzo de 2015, nuevamente se presentó a consulta, con dolor cervical. Y el médico le diagnosticó “trastorno de disco cervical con miopatía”.

En esta oportunidad el médico ordenó se le practicase una Resonancia Magnética, la cual le fue entregada el 19 de marzo de 2015. No obstante, la cita para que el médico la estudiara le fue dada para el 26 de abril siguiente, es decir, 39 días después.

“Ante esta disyuntiva y como padre de Sandra Milena Pallares Bareño tomé la decisión de acudir de manera particular al Neurocirujano Jaime Perna Romero, de la Clínica del Sol, el cual me atendió cordialmente y luego de estudiar y analizar los resultados de la Resonancia Magnética me comunica que según su criterio la situación de mi hija Sandra Milena era grave y de muerte. Me manifestó que lo que padecía mi hija era Siringohidromielia Cervicodorsal y Síndrome de Arnold Chiari (anomalía cerebral que afecta al cerebelo, ubicado en la parte inferior del cerebro) y si no la operaba de inmediato su muerte era inminente. Le estimó de vida en ese momento escasos 20 días”, relató Virgilio Pallares.

Para corroborar su apreciación el Médico Jaime Perna le ordenó de inmediato dos resonancias magnética, adicionales a las ya realizadas, una de cerebro y otra de columna dorsal contrastada, “con lo que corrobora su diagnóstico anterior y programa de inmediato, a su costo, la operación, la que finalmente fue realizada con éxito el 20 de abril de 2015, en la Clínica del Sol, salvando la vida de Sandra Milena”.

Hoy, Sandra Milena se encuentra en franca recuperación “y con expectativas de lo que se pueda obtener después del daño irreversible ya causado”.

El objetivo de la denuncia es que se adelante una rigurosa investigación penal contra las entidades y médicos, con el fin de establecer las correspondientes responsabilidades a que haya lugar.

El video que muestra el estado actual de Sandra Milena se publica por la expresa solicitud de su padre Virgilio Pallares, para visibilizar las condiciones en que se encuentra.

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